Mundo Sin Nombre #10 - Ufansarse
Habían días en que la política era un paseo sobre un manto de flores rosadas en un extenso campo, con una agradable brisa primaveral y la mejor de las compañías. Y luego estaban los días en que la política era una tormenta digna del fin del mundo, en la que uno se encontraba solo en un bote en el centro del amplio mar y debía rezar a algún Titán para que acabase con ese castigo. Y ese día nos encontrábamos ante la segunda opción. Cada cierto tiempo, los miembros que constituían los ministros en cabeza que representaban a las diferentes entidades terrenales debían reunirse, intercambiar opiniones, problemas y buscar soluciones, además de buscar apoyos en leyes que necesitaban un gran consenso entre todos. Podía parecer sencillo, pero no lo era y Charles Fitzgerald lo sabía demasiado bien, llevaba siglos viendo las idas y venidas de los diferentes representantes y algunas veces estaba harto de tener que aguantar ciertos comportamientos. Y suerte que esa reunión solamente atañía a Ing...