Reflejos #4.2 - Defensa, información y política
Los primeros en entrar en el gran salón fueron los periodistas. Seguían al enorme animal de comportamiento humano, que les guió a través del pasillo central hacia una de las puertas que estaba en el lateral de la zona del presidente de la sala. Tanto los más veteranos como los más jóvenes, se sentían abrumados ante el espectacular diseño del lugar y su ornamentación, de estilo rococó. Daba la impresión que el tamaño del salón podría albergar a más de 500 personas. El espacio delimitado para cada entidad estaba marcado por el color de los bancos y por un ancho pasillo que los separaba. En el centro de la primera fila se hallaba un pequeño atril, para que desde ahí diesen su discurso los portavoces. Por último, varios palcos flanqueaban la sala, uno justo en el centro, sobre la entrada principal y varios a los laterales. —No coloquéis ningún artilugio que pueda ayudaros a conseguir información complementaria —la voz del animal retumbó por el lugar. No había alzado el volumen, pero el...